miércoles, abril 20, 2011

Es necesario saber : Comer, Rezar y AMAR!


La primera: A veces, sentimos culpa, no se si en tu caso sea así, pero puede ser que en ocasiones te vengan pensamientos de lo que pude haber hecho mejor, que no debí reaccionar así, debí haber tratado tal tema de manera diferente, el error que cometí, lo que hice mal, el daño que pude haber causado, todo esto nos lleva a cargar constantemente un sentimiento de arrepentimiento. Y por más que pidamos las disculpas necesarias y correspondientes, la culpa sigue ahí. Esperar el perdón del otro es inútil, si no nos hemos perdonado a nosotros mismos. Insistimos en ello una y otra vez porque no nos perdonamos por dentro. Llega un momento en que la que tiene que olvidar todo ello eres tu en primer lugar, y a partir de ese momento, te deja de importar los juicios ajenos.

En segundo lugar, cuando estás confundida entre sentimientos contrarios, a veces crees que lo mejor es separarte, y otras veces crees que a lo mejor no, te aconsejo que busques la raíz de ese sentimiento. Las causas de cada decisión, sea amor, sea costumbre, miedo, vergüenza, temor a la soledad. (Y en eso considera que la soledad nunca es completa, nunca estamos totalmente solas, y por otra parte, cuanto mas acompañada estas ahora?) Que vale mas, pasar por el mal trago y el dolor que implica una decisión de divorcio, o permanecer con una persona que poco te considera. No mereces estar con nadie que te quiera menos de lo que tu misma te quieres.
Tercero y ya casi acabando, si decides separarte, (cuenta con nosotros, que no te de pena), llegara un momento en el que sientas que no puedes mas con tanto sentimiento hacia el, la nostalgia jugara en tu contra y empezaras a idealizar, extrañar, agotada porque parecería que nunca puedes dejar de pensarlo. Cuando esos pensamientos lleguen, acéptalos como vienen, están bien, no luches  por tratar de eliminarlos, vienen y se irán, cada vez que el invada tu mente, mandale luz en cada pensamiento y quiere, extraña y luego dejalo ir, porque no durara para siempre, porque nada lo es. 
Y por ultimo, otra cosa que me ha encantado, es que a veces nos aferramos a una al dolor, por miedo de quedar destruidos, nos conformamos con vivir infelices porque nos da miedo el cambio, ese temor de que todo quede reducido a ruinas. Las ruinas son un camino a la transformación.Es de ahí de donde te levantas y construyes, te adaptas, y hallas el modo de volverte a levantar.

No hay comentarios: